Los puntos negros que aparecen repentinamente en la visión, los destellos de luz y las imágenes que comienzan a verse distorsionadas pueden ser señales de alteraciones en la retina. El oftalmólogo Jorge Sahr explica cuándo consultar, cómo se diagnostican estas enfermedades y por qué los controles son importantes incluso cuando no existen molestias.

La salud visual suele cobrar especial importancia cuando aparecen dificultades para leer, distinguir detalles o realizar actividades cotidianas, sin embargo, algunas enfermedades que afectan la retina pueden avanzar durante bastante tiempo sin producir síntomas evidentes, mientras que otras se manifiestan mediante cambios repentinos que requieren atención oftalmológica.
Entre estas afecciones se encuentran la retinopatía diabética, la degeneración macular relacionada con la edad y el desprendimiento de retina. Aunque tienen causas y tratamientos diferentes, su diagnóstico oportuno es fundamental para evaluar las alternativas disponibles y reducir el riesgo de pérdida visual.
En esta edición de Conversaciones Salud al Día, conversamos con el Dr. Jorge Eduardo Sahr Henríquez, oftalmólogo especialista en retina de Clínica Oftalmológica Pasteur, sobre las principales enfermedades retinales, los avances en sus tratamientos y las señales que conviene reconocer para buscar atención a tiempo.
La retina y las señales que debemos reconocer
Doctor, ¿qué funciones cumplen la retina y la mácula dentro del ojo y por qué son tan importantes para nuestra visión?
La retina es un tejido nervioso, similar al cerebro, por lo que es muy delicado. Se ubica en la parte posterior del globo ocular y recibe las imágenes que atraviesan el ojo en forma de imágenes luminosas, que se proyectan en la retina. Esta información, posteriormente se transmite hacia el cerebro.
En el caso de la mácula, es una zona de la retina relacionada con la visión central. Cuando se ve afectada, puede producirse una disminución de la visión, dificultad para distinguir detalles y, en algunos casos, distorsión de las imágenes.
¿Cuáles son las enfermedades de la retina que observa con mayor frecuencia en su práctica clínica?
Las enfermedades que pueden afectar la retina son muy variadas y pueden presentarse en diferentes etapas de la vida.
Existen enfermedades congénitas, en que las personas nacen con una genética que las predispone a ciertas enfermedades. Una de las clásicas, es la retinitis pigmentosa, una enfermedad progresiva con la edad y que va quitando visión. Lamentablemente, para esta enfermedad no hay muchas alternativas terapéuticas, pero requiere evaluación y seguimiento.
También existen enfermedades adquiridas y, dependiendo de la edad de las personas, hay enfermedades más típicas en cada etapa. En pacientes jóvenes podemos encontrar algunas enfermedades como las centrales serosas, que generalmente se presentan en hombres jóvenes y que pueden producir una disminución de la visión durante períodos acotados. En algunos casos requieren tratamiento y en otros, observación.
A través de la vida también existen enfermedades bastante frecuentes, como el desprendimiento de retina y la retinopatía diabética. Esta última se presenta en pacientes que tienen diabetes y que han tenido un mal control metabólico, particularmente de los niveles de azúcar, lo que lleva a una enfermedad vascular que afecta la retina y la visión.
En edades más avanzadas es muy común la degeneración macular relacionada con la edad, que generalmente se presenta sobre los 65 años y va deteriorando la visión central.
¿Qué síntomas deberían motivar una consulta rápida con un oftalmólogo?
Uno de los síntomas más comunes es comenzar a ver moscas volantes u opacidades vítreas que antes no estaban y que aparecen de repente en cualquiera de los dos ojos.
También es importante consultar cuando se comienzan a ver flashes o destellos de luz. Estos dos síntomas son bastante comunes en los desprendimientos de retina y, por lo tanto, debieran motivar una consulta.
En el caso de la mácula, una baja de visión o la aparición de distorsión de las imágenes, también son señales que requieren consultar en forma precoz.
¿Qué ocurre cuando se produce un desprendimiento de retina y por qué es una urgencia oftalmológica?
El desprendimiento de retina ocurre, en general, cuando se produce una ruptura o un agujero en la retina. A través de ese sector ingresa líquido, lo que termina desprendiendo la retina por completo. Este es el tipo de desprendimiento que vemos con mayor frecuencia y que se conoce como desprendimiento de retina regmatogénico.
También existen otros desprendimientos de retina, como los traccionales, que pueden presentarse en pacientes diabéticos; o los exudativos, que pueden estar relacionados con algunos tumores o enfermedades inflamatorias.
¿Qué personas tienen mayor riesgo de desarrollar un desprendimiento de retina?
El desprendimiento de retina puede ocurrir desde la edad adulta y tiene algunos factores de riesgo. Uno de los principales es la miopía, especialmente las miopías altas, sobre seis dioptrías. Estos pacientes tienen un mayor riesgo de sufrir rupturas que pueden desencadenar un desprendimiento de retina.
También puede producirse en otras situaciones, como los traumatismos, en los cuales un golpe puede romper la retina y desencadenar un proceso que termina en un desprendimiento.
En el caso de otras enfermedades retinales, existen también factores genéticos y enfermedades crónicas. Por ejemplo, la retinitis pigmentosa, corresponde a una enfermedad relacionada con la genética, mientras que la retinopatía diabética está asociada al mal control metabólico de la diabetes.
Enfermedades que pueden afectar la visión sin producir molestias
En el caso de la mácula, ¿qué es la degeneración macular relacionada con la edad y cómo afecta la vida cotidiana?
Una de las enfermedades más frecuentes en edades avanzadas es la degeneración macular relacionada con la edad. Esta enfermedad va deteriorando la visión central y cuando está muy avanzada, puede impedir que los pacientes vean los detalles y puedan leer.
Uno de los síntomas iniciales puede ser una baja de visión y la distorsión o metamorfopsia, que consiste en comenzar a ver las líneas rectas con una curva.
¿Por qué algunas enfermedades retinales pueden avanzar sin generar síntomas evidentes?
Esto ocurre porque hay algunas enfermedades que dan pocos síntomas, como una típica de la retinopatía diabética, en la cual hay compromiso de la parte vascular de los vasos de la retina, un cierto que irriga en la retina. Y estos vasos están comprometidos por el azúcar, por el mal control de la diabetes y la azúcar elevada, y esto trae un daño a la retina que en etapas iniciales es bastante asintomático, o sea, la gente no siente nada, y a veces el paciente puede conservar visión muy buena hasta inclusive tener retinopatía diabética en etapas avanzadas y conservar buena visión.
Por lo tanto, los diabéticos siempre deben controlarse en el momento en que se les hace el diagnóstico y hacerse un fondo de ojo y de ahí, estimar cómo está la retinopatía diabética y cada cuánto tiempo tienen que revaluarse.
También hay otras enfermedades bastante silenciosas como el glaucoma, un daño en el nervio óptico, que, si bien es otra subespecialidad de la oftalmología, no deja de tener relación con la retina y que el glaucoma. La retina nace del nervio óptico, por tanto, es el mismo tejido, y el glaucoma es particularmente silencioso. Está la presión alta del ojo y las personas comienzan a perder visión periférica, lo que es bastante imperceptible para el ser humano y a veces también llegan a etapas tardías y avanzadas y no se dan cuenta.
Es otro ejemplo de una enfermedad silenciosa y que se controla cuando uno tiene generalmente más de 40 años en los controles habituales del oftalmólogo, cuando se hacen varias mediciones, dentro de ello la presión intraocular, que está relacionada íntimamente a este diagnóstico.
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Diagnóstico y avances en los tratamientos de la retina
¿Qué exámenes permiten evaluar actualmente la retina y la mácula?
Lo más importante para evaluar la retina y la mácula es el examen clínico, que lo puede hacer cualquier oftalmólogo, no necesariamente un especialista en retina, el cual puede evaluar la visión y mirando la retina y el estado de ésta.
Y en cuanto a los exámenes, los más habituales son la angiografía con fluoresceína, un tipo de contraste que se inyecta en forma endovenosa y posteriormente se realizan imágenes de la retina, como unas fotografías, que ven toda la retina completa y su irrigación. Eso permite descartar algunas enfermedades, pero es un examen que se solicita cuando hay sospecha de algunas enfermedades, no de rutina.
Otro examen, tal vez el más importante hoy en día, es el O.C.T., que significa tomografía de coherencia óptica. Es un examen no invasivo en el cual uno coloca la pera en un aparato y hay una luz que hace un escaneo de la retina. Así, en pocos minutos se logra ver el estado de la retina central, principalmente la mácula y el nervio óptico. Es uno de los exámenes que más usamos hoy en día y es de mucha utilidad y nos brinda mucha información.
¿Qué avances han cambiado el tratamiento de las enfermedades retinales durante los últimos años?
Lo importante, en cuanto a cambio de pronóstico y tratamientos actuales, son las inyecciones intravítreas de diferentes fármacos que han surgido en los últimos 20 años.
Se comenzó con algunos medicamentos que tenían nombres como Lucentis, posteriormente el Abastín y actualmente han ido surgiendo otros medicamentos que han ido mejorando cada vez más el tratamiento de algunas enfermedades. Hoy en día se utiliza mucho el Abastín, el Ailía y, principalmente, el Vabysmo.
Estos son medicamentos que se inyectan dentro del ojo, generalmente en intervalos de una vez al mes o una vez cada dos meses, y se utilizan en enfermedades diversas como la retinopatía diabética, las trombosis venosas retinianes y la degeneración macular relacionada a la edad. Este tratamiento ha cambiado el pronóstico y la evolución de esta enfermedad y ha sido una revolución en los últimos años.
Los traumatismos oculares también pueden dañar la retina
Usted también trabaja con trauma ocular. ¿Qué accidentes pueden producir lesiones retinales incluso cuando el ojo parece estar bien externamente?
Los traumas oculares pueden ser de tipo contuso o penetrante. Contuso es un golpe, por ejemplo, un manotazo, un golpe con una pelota. Los traumas penetrantes son cuando algo penetra el ojo, por ejemplo, una planta con una espina que se clava en el ojo o una herida con arma blanca que penetra el ojo, o con un alambre en condiciones de trabajo, que son traumas que se ven con bastante frecuencia.
Entonces estos dos tipos de traumas pueden producir daño en el ojo, en diferentes estructuras y en la retina.
Ahora, si el ojo parece estar externamente normal, esto ocurre principalmente los traumas contusos, solo golpes, y es típico los pelotazos de fútbol, los pelotazos con pelota, principalmente los últimos años con la llegada y la práctica masiva del pádel. Se ha visto muchas personas que han sufrido golpes con las pelotas de pádel y han tenido daños importantes en el ojo.
Los traumas contusos a veces son moderados, no deja ninguna señal de daño en el ojo, pero pueden producir un daño en la retina, como rupturas en la retina que a veces no dan síntomas y que a la larga pueden terminar un desprendimiento de la retina.
Por lo tanto, un traumatismo de moderado hacia arriba, aunque no deje marcas en el ojo, deberá ser evaluado por un oftalmólogo para descartar este tipo de lesiones, idealmente las primeras 24 o 48 horas. Correpsonde un examen completo que incluye la evaluación de la retina para descartar lesiones periféricas de la retina, como desgarro o rupturas de retina, que son las que pueden desencadenar desprendimientos de retina.
La importancia de consultar a tiempo y cuidar la visión
Desde su experiencia, ¿por qué algunos pacientes consultan cuando la enfermedad ya está avanzada?
La verdad es que el principal motivo por el que el paciente llegue tarde, es en general porque no le da importancia a los síntomas que está viviendo.
Es bastante frecuente ver personas que lleguen con desprendimientos de retina avanzado, los cuales tienen síntomas de varios días o inclusive semanas o meses antes. Comienzan a ver puntos negros en el campo visual de alguno de los ojos, que no veían antes. Las personas creen que es algo normal, que se les va a pasar y terminan después con desprendimiento de retina, llegando con visiones muy bajas y con posibilidades de recuperar su visión en forma parcial debido al tardío examen y diagnóstico.
Por lo tanto, los pacientes deben consultar rápidamente cuando presentan síntomas que ellos consideran que no es algo normal, como por ejemplo la presencia de puntos negros que nosotros los denominamos entopcias o moscas volantes.
Finalmente, ¿qué recomendaciones entregaría para cuidar la retina y conservar la visión durante el envejecimiento?
Bueno, el mayor problema de retina es la degeneración macular relacionada a la edad, que tiene un componente genético de transmisión familiar y también una parte adquirida.
Dentro de la parte adquirida, hay factores que uno puede modular para así evitar el desarrollo de la enfermedad. Uno de ellos es el cigarrillo. Se ha visto que la degeneración macular relacionada a la edad es más frecuente en personas que fuman, por lo tanto el cigarro debería evitarse, tanto para el ojo como para el resto de la salud desde edades tempranas.
Y también evitar otros hábitos nocivos como el alcohol. Además, tener una alimentación variada y sana, con una dieta que tenga riqueza de vitaminas, legumbres, frutas y ese tipo de cosas. ello, porque dentro de los tratamientos para la degeneración macular relacionada a la edad está el suplemento con vitaminas y algunos elementos como fierro y zinc, que están presentes en la dieta, principalmente en vegetales. Se ha visto que con este tratamiento de vitaminas se enlentece la evolución de estas enfermedades.
Y lo otro es hacerse controles periódicos cuando uno ya está en la más avanzada, que deberían ser cada uno o dos años. Es decir, ir al oftalmólogo y junto con verse los lentes, evaluar todas esas estructuras que están dentro del ojo.
La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.
Este artículo se ha basado en las siguientes fuentes:
- Entrevista al Dr. Jorge Eduardo Sahr Henríquez, oftalmólogo especialista en retina de Clínica Oftalmológica Pasteur, para Conversaciones Salud al Día








