El traumatólogo especialista en cirugía de columna reflexiona sobre su vocación, los avances en técnicas mínimamente invasivas y el valor del trabajo en equipo en una medicina cada vez más exigente.

El Dr. Diego Contreras, traumatólogo especialista en cirugía de columna, optó por su actual especialidad durante sus años como estudiante de medicina, cuando descubrió el impacto concreto que podía tener su trabajo en la vida de los pacientes. “Todavía recuerdo las primeras clases… donde se mostraba lo resolutivo que podía ser un traumatólogo. Con herramientas simples como la anamnesis y el examen físico podías resolver muchas cosas”, recuerda.
Ese descubrimiento no solo marcó su interés por la especialidad, sino que también lo llevó a involucrarse tempranamente en la práctica clínica que ejerce actualmente en Temuco y donde ha desarrollado un carrera ascendente y destacada. “Desde ese momento me empecé a acercar a la traumatología. Hice turnos voluntarios y ahí conocí a mi amigo y quien fue mi mentor en cirugía de columna, el doctor Cristian Correa”, explica.
Una vocación que se construye en equipo
Más que una decisión individual, su especialización en cirugía de columna estuvo profundamente influenciada por el trabajo conjunto y la mentoría. “Desde esa amistad (con el Dr. Correa) nació la motivación. La invitación de su parte, a desarrollar la cirugía de columna de primer nivel en conjunto, como equipo, fue el puntapié inicial para lo que hago hoy en día”.
Esta idea, de la medicina como un proceso colectivo, se ha mantenido como un eje en su desarrollo profesional. De hecho, al referirse a su experiencia en Barcelona, donde se especializó en cirugía de columna, destaca no solo los aprendizajes técnicos, sino especialmente el enfoque humano del trabajo clínico.
Realizó parte de su formación en Europa. ¿Qué aprendizajes trajo de esa experiencia?
“Fue muy enriquecedora, sobre todo en el trato humano y en la formación de equipos. Allá los equipos funcionan de forma más horizontal que vertical y eso es algo que intento replicar hoy”. Esta forma de desempeño, explica, mejora la comunicación y el trabajo conjunto, lo cual es clave porque en traumatología se requiere coordinación con distintos profesionales, tales como kinesiólogos, fisiatras, entre otros.
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Cirugía de columna: del temor a la precisión
Hablar de cirugía de columna sigue generando temor en muchas personas, sin embargo, los avances tecnológicos han cambiado significativamente ese escenario y es en esos avances donde el Dr. Contreras centra su trabajo y orientación a los/las pacientes.
Hoy existen técnicas mínimamente invasivas. ¿Qué implican realmente para los pacientes?
“Las técnicas endoscópicas, que se realizan con una cámara y a través de incisiones menores a un centímetro, tienen menos riesgo de infección, una recuperación más rápida y un reintegro precoz a las actividades. Han disminuido mucho las complicaciones en comparación a las cirugías tradicionales».
Aun así, el especialista es claro en señalar que no todos los casos requieren cirugía. “Muchas veces el manejo adecuado es uno integral. No todo dolor de espalda es quirúrgico y eso es importante entenderlo”.

El dolor de espalda y los errores más comunes
En su práctica diaria en Temuco, el Dr. Contreras observa un patrón que se repite. Las personas tienden a atribuir su dolor exclusivamente al trabajo, cuando en realidad los factores más relevantes suelen estar fuera de él.
¿Cuáles son las patologías más frecuentes que ve y a qué factores se asocian habitualmente?
“Las patologías más frecuentes que veo es la patología degenerativa del adulto. Y los factores a los que se asocian habitualmente son no modificables, como la genética del paciente o la edad, que son cosas que no podemos modificar. Pero sí existen otros factores que siempre intento inculcar a mis pacientes que sí pueden modificar”, afirma.
“Muchas veces se asocia el dolor de espalda únicamente al trabajo, pero en realidad está mucho más relacionado con los hábitos de vida que tenemos fuera de él”. En esta línea, insiste en que el cambio de hábitos es una herramienta clave, tanto en la prevención como en el tratamiento.
Una de las preguntas más frecuentes en consulta es cuándo el dolor deja de ser parte de lo cotidiano. Al respecto, el especialista plantea una distinción clara. “Si el dolor mejora con medidas simples, no siempre es necesario consultar a un especialista. Pero si persiste, limita tu vida o aparece irradiación hacia piernas o brazos, hay que evaluar”.
Y agrega una advertencia importante: “Si hay síntomas neurológicos o lo que llamamos ‘red flags’, la consulta debe ser inmediata”. Esos síntomas incluyen:
- Dolor que se mantiene por mucho tiempo
- Baja de peso
- Sudoración nocturna
- Compromiso neurológico Irradiación que no para con medicamentos
Tecnología y experiencia del paciente
El impacto de la tecnología en su especialidad ha sido profundo. En esta línea, uno de los avances más relevantes en los últimos años ha sido el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas.
¿Cómo ha cambiado la experiencia del paciente en los últimos años?
“Pasamos de hospitalizaciones de varios días a cirugías ambulatorias. Estamos evitando fusionar, artrodesar o instrumentar columnas en adultos mayores cuando no es necesario, pasando de cirugías con alta morbilidad, sangrado, dolor postoperatorio, a pacientes que se van el mismo día o al día siguiente”.
Sin embargo, este avance también ha implicado desafíos para los equipos médicos. “La curva de aprendizaje es más larga y no todos los colegas adoptan estas técnicas rápidamente, pero el beneficio para el paciente es evidente”, sostiene el Dr. Contreras.

La medicina más allá de la técnica
Más allá del conocimiento clínico, el Dr. Contreras reconoce que la práctica médica está profundamente marcada por la experiencia humana.
¿Qué le han enseñado tus pacientes?
“He visto mucha resiliencia. Pacientes que enfrentan el dolor con una fortaleza increíble. También he visto frustración, y ahí es donde uno tiene que acompañar”. En esta línea, el Dr. Contreras subraya que ejercer la cirugía de columna implica tanto precisión técnica como acompañamiento emocional. El rol del médico no se limita a tratar una patología. “Es importante explicar bien los tiempos, el pronóstico. Acompañar al paciente incluso cuando los resultados no son inmediatos”.
Asimismo, si hay una idea que atraviesa toda su mirada como especialista, es que la salud de la columna no se juega solo en el pabellón. “Lo principal es el movimiento. Hacer ejercicio, incorporar fuerza, evitar el sedentarismo y el tabaquismo. Eso es lo que realmente cambia el pronóstico”. Y lo plantea en términos simples: “No es una pérdida de tiempo, es una inversión en calidad de vida”.
Un trabajo que no se hace solo
Al cierre, el Dr. Contreras vuelve a un punto que considera esencial, el trabajo en equipo. “Uno como cirujano no es nada sin su equipo. Desde los colegas médicos hasta el personal de pabellón, todos son fundamentales”.
En ese plano, de los apoyos y respaldo, el Dr. Diego Contreras profundiza y destaca: «Ha sido fundamental en el desarrollo de mi carrera como cirujano el apoyo de mi familia, el de mi equipo: el Dr. Correa, el Dr. Nahuelpán, el Dr. Rodolfo López, el Dr. Marcelo Droguett. El empuje que me dan mis colegas traumatólogos del Complejo Asistencial Padre Las Casas, de toda la gente que me rodea: Eduardo Salazar, Juan Pichicón, que son los arsenaleros con los que principalmente trabajo y que gracias a ellos hemos ido creciendo y desarrollando la cirugía de columna en la Araucanía».
Este artículo se basó en una entrevista realizada al Dr. Diego Contreras por Salud al Día.
La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.



