
La Comisión de Salud del Senado acordó convocar a un nuevo comité técnico integrado por exautoridades, profesionales y especialistas del sector, que tendrá un plazo de 60 días para elaborar propuestas sobre los principales cambios que requiere el sistema sanitario chileno.
El objetivo es que sus conclusiones permitan identificar qué transformaciones necesitan modificaciones legales y cuáles podrían implementarse mediante medidas administrativas, generando insumos concretos para futuras iniciativas en materia de salud.
La decisión da continuidad a la discusión iniciada el 10 de agosto en una sesión especial de la Comisión de Salud, donde autoridades, exautoridades, representantes de organizaciones sanitarias, profesionales y especialistas fueron convocados a responder una pregunta amplia: ¿qué reformas necesita actualmente el sistema de salud chileno?.
Durante una nueva sesión realizada el 17 de agosto, los participantes comenzaron a priorizar los temas que debería abordar la instancia técnica. Entre ellos aparecen la gestión de las listas de espera, el fortalecimiento de Fonasa, cambios en la organización de la red pública, acceso a medicamentos y modificaciones al funcionamiento de hospitales.
Un grupo con exautoridades y especialistas en políticas sanitarias
Entre quienes participaron de la sesión estuvieron los exministros de Salud Jaime Mañalich y Álvaro Erazo; los exsubsecretarios Luis Castillo y Karla Rubilar; el exsuperintendente de Salud Manuel Inostroza; la presidenta del Colegio Médico, Anamaría Arriagada; el presidente de la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss), Rodrigo Rocha; el especialista Cristián Baeza y la experta en políticas sanitarias Daniela Paredes.
El grupo también incorporará representantes de la Asociación Nacional de Consejos de Usuarios de Salud Pública, Ancosalud.
La Comisión busca que este equipo pueda transformar los distintos diagnósticos planteados durante las jornadas de discusión en un conjunto priorizado de propuestas susceptibles de avanzar desde el Congreso o mediante decisiones del Ejecutivo.
Listas de espera y uso de inteligencia artificial
Uno de los principales temas identificados es la gestión de las listas de espera del sistema público.
Entre las ideas planteadas aparece el incorporar herramientas de inteligencia artificial para mejorar la información contenida en los registros y depurar casos desactualizados, duplicados o que ya fueron resueltos.
La discusión sobre las listas de espera había ocupado un lugar central en la sesión especial realizada una semana antes. Allí se planteó que el problema responde a múltiples factores estructurales relacionados con la gestión hospitalaria, disponibilidad de especialistas, priorización de pacientes y organización de la red asistencial.
También se puso sobre la mesa la necesidad de priorizar las atenciones de acuerdo con criterios sanitarios y de gravedad, además de mejorar la capacidad del sistema para identificar oportunamente a quienes requieren una atención más urgente.
Fonasa podría avanzar hacia una mayor autonomía
Otro de los asuntos que el comité deberá estudiar es la modernización de Fonasa. Entre las propuestas planteadas se encuentra avanzar hacia una gobernanza propia que otorgue al seguro público una mayor autonomía respecto del Ministerio de Salud.
La discusión coincide con planteamientos realizados anteriormente por el Comité Técnico para la Reforma del Sector Salud convocado por la Comisión del Senado, que propuso fortalecer a Fonasa como asegurador público y entregarle mayores capacidades para hacer cumplir garantías y administrar la compra de prestaciones.
La eventual modificación de su gobernanza aparece así como uno de los cambios estructurales que volverán a estar sobre la mesa.
Separar la gestión de las redes asistenciales
Los especialistas también propusieron analizar la posibilidad de separar la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud. La idea busca diferenciar con mayor claridad el rol de conducción política y sanitaria del Ministerio respecto de la administración operativa de la extensa red pública de hospitales y servicios de salud.
Este debate se relaciona además con la necesidad de revisar el modelo de autogestión hospitalaria y evaluar si la estructura vigente ha permitido mejorar efectivamente la eficiencia de los establecimientos.
La gestión de hospitales, el financiamiento de las prestaciones y la coordinación entre los distintos niveles de atención aparecen entre los problemas que podrían requerir modificaciones administrativas y legales.
Mayor transparencia en el uso de hospitales públicos
Otro asunto planteado ante la Comisión fue la relación entre sociedades médicas, profesionales y hospitales públicos.
Los especialistas propusieron revisar y transparentar especialmente aquellas situaciones relacionadas con el uso de pabellones y otras instalaciones públicas para actividades o prestaciones particulares.
La discusión apunta a determinar de qué manera se utilizan los recursos disponibles y cómo compatibilizar adecuadamente la actividad profesional con el funcionamiento de los establecimientos públicos.
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Nuevas funciones para profesionales de la salud
La Comisión también identificó como una materia pendiente la actualización del Código Sanitario. Actualmente existen proyectos destinados a modificar las atribuciones que poseen distintas profesiones sanitarias, permitiendo que determinadas prestaciones tradicionalmente asociadas a médicos puedan ser realizadas por otros profesionales debidamente capacitados.
El objetivo planteado es desconcentrar algunas atenciones y aprovechar de mejor manera las capacidades existentes dentro de los equipos de salud.
Cualquier modificación de este tipo requeriría definir con precisión las competencias profesionales, estándares de formación, mecanismos de supervisión y condiciones de seguridad para los pacientes.
Medicamentos y gasto de bolsillo también entran al debate
Otro de los grandes ejes de trabajo será el acceso a medicamentos. Durante las sesiones se planteó acelerar la tramitación del proyecto de receta electrónica y estudiar una eventual nueva legislación de medicamentos, mencionada durante la discusión como una posible “Ley de Fármacos 3”.
Entre las propuestas analizadas aparecen fortalecer el uso de medicamentos genéricos y bioequivalentes, estudiar su cobertura mediante Fonasa y seguros complementarios, y evaluar mecanismos relacionados con el IVA aplicado a los medicamentos.
También se planteó desarrollar una herramienta digital que permita a las personas comparar alternativas considerando más información que el precio.
La propuesta apunta a incorporar antecedentes como copagos, disponibilidad, plazos de entrega, medicamentos cubiertos por el GES o la Ley Ricarte Soto, dispensación en establecimientos públicos y posibilidades de agendar el retiro de tratamientos.
El costo de los medicamentos podría incorporarse al Registro Social de Hogares
Una de las propuestas más novedosas consiste en considerar el gasto de bolsillo en medicamentos como un elemento de vulnerabilidad dentro del Registro Social de Hogares.
La discusión parte de la constatación de que dos hogares con ingresos similares pueden enfrentar situaciones económicas muy diferentes cuando uno de ellos debe financiar tratamientos permanentes o medicamentos de alto costo.
Incorporar este componente permitiría reconocer lo que algunos especialistas han denominado vulnerabilidad terapéutica, aunque su implementación requeriría definir mecanismos de medición y los efectos que tendría dentro del sistema de beneficios sociales.
Prevención y eficiencia marcaron la discusión previa
La conformación del comité técnico surge después de una sesión especial realizada el 10 de agosto, denominada “¿Hacia dónde va la salud en Chile? Modernización y reformas pendientes”.
En aquella jornada participaron cerca de medio centenar de autoridades, especialistas, profesionales y representantes de organizaciones relacionadas con el sector.
Uno de los consensos planteados fue la necesidad de considerar parte del gasto sanitario como una inversión y fortalecer las políticas de prevención, especialmente frente al envejecimiento de la población y al aumento de enfermedades crónicas.
Durante esa sesión también se abordaron la atención primaria, disponibilidad de especialistas en regiones, gasto en medicamentos, funcionamiento de los seguros de salud, gestión hospitalaria y organización institucional del sistema.
Del diagnóstico a propuestas concretas
El nuevo comité tendrá ahora el desafío de ordenar esa amplia discusión y definir qué reformas deberían tener prioridad. La Comisión de Salud espera recibir sus conclusiones dentro de 60 días.
El senador Juan Luis Castro, presidente de la instancia, solicitó a los especialistas identificar materias concretas que puedan transformarse en proyectos legislativos o decisiones administrativas.
Por su parte, el senador Sergio Gahona planteó que varias de las medidas podrían necesitar patrocinio del Ejecutivo, debido a que el Congreso posee atribuciones limitadas para impulsar iniciativas que involucren gasto público o determinadas modificaciones a la administración del Estado.
La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud. En materias legales, regulatorias o administrativas, tampoco reemplaza la información entregada por las instituciones competentes ni la asesoría especializada.
Fuentes utilizadas en este artículo:
- Senado de la República de Chile. “Convocan a un comité técnico para estudiar los cambios que requiere la salud”. 19 de agosto de 2026.
- Senado de la República de Chile. “Comisión de Salud convoca a principales actores para analizar los cambios que requiere el sector público”. 10 de agosto de 2026.
- Comisión de Salud del Senado. Antecedentes del Comité Técnico para la Reforma del Sector Salud.







