OMS proyecta 35 millones de nuevos casos de cáncer al año para 2050

Profesional de salud revisando un informe sobre cáncer y prevención oncológica junto a una familia en consulta
La OMS proyecta que los nuevos casos de cáncer podrían llegar a 35 millones al año para 2050.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el Global status report on cancer 2026, un informe que actualiza la situación mundial del cáncer y advierte que los nuevos diagnósticos podrían aumentar de manera significativa durante las próximas décadas.

Según el reporte, 20,6 millones de personas recibieron un diagnóstico de cáncer en 2024, cifra que incluye cánceres de piel no melanoma. Al excluirlos, el número llega a 19,5 millones de nuevos casos, con 9,9 millones en hombres y 9,6 millones en mujeres. Asimismo, la OMS proyecta que los nuevos diagnósticos podrían alcanzar 35 millones al año en 2050.

El informe fue publicado por la OMS y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) y presenta una evaluación integral sobre carga de enfermedad, prevención, diagnóstico, tratamiento, cuidados paliativos, sobrevivencia, costos económicos y experiencias de personas afectadas por cáncer.

Un diagnóstico que afecta mucho más que al paciente

Una de las ideas centrales del informe es que el cáncer tiene un alcance casi universal. La OMS estima que una de cada cinco personas desarrollará cáncer durante su vida. Pero cuando se considera el impacto sobre familiares cercanos, cerca del 92% de la población mundial se verá afectada alguna vez por un diagnóstico de cáncer, ya sea como paciente, familiar o cuidador.

El reporte también muestra que el impacto del cáncer no se limita al cuerpo. En la encuesta global de la OMS sobre experiencia vivida, más de la mitad de las personas afectadas reportó problemas de salud mental, al menos 45% informó dificultades financieras y casi todos los cuidadores describieron algún tipo de carga, como trabajo no remunerado, duelo prolongado o aislamiento social.

Esto cambia la forma de mirar el problema, ya que el cáncer no es solo una enfermedad que requiere diagnóstico y tratamiento, también puede afectar ingresos, empleo, transporte, cuidados familiares, salud emocional y continuidad de la vida cotidiana.

La desigualdad define quién sobrevive

La OMS plantea que las posibilidades de sobrevivir al cáncer dependen cada vez menos de la biología de la enfermedad y mucho más del lugar donde una persona vive, de sus condiciones económicas y de la capacidad del sistema de salud para responder.

El informe señala que, en países de altos ingresos, donde los cánceres tienden a diagnosticarse antes y existe mayor acceso a tratamiento, la supervivencia neta a cinco años para cáncer de mama y cáncer infantil supera el 85%. En países de bajos ingresos, en cambio, esa supervivencia cae por debajo del 45%.

En línea con lo anterior, alrededor del 87% de las mujeres con cáncer de mama en países de altos ingresos sobreviven cinco años después del diagnóstico, mientras que en países de bajos ingresos la cifra se aproxima a 42%.

Esta diferencia no habla de pesquisa temprana, acceso a exámenes, oportunidad quirúrgica, radioterapia, medicamentos, continuidad de tratamiento, equipos especializados y protección financiera.

Prevenir sigue siendo una de las mejores herramientas

La OMS estima que cerca del 40% de los nuevos casos de cáncer podría prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo para los que ya existen medidas basadas en evidencia.

Entre esos factores aparecen el tabaco, infecciones, alcohol, exceso de peso, alimentación poco saludable, inactividad física y ciertas exposiciones ambientales u ocupacionales. El informe indica que, en 2022, 38% de los nuevos casos de cáncer se atribuyó a 30 factores modificables; los principales contribuyentes globales fueron el tabaco, las infecciones, el alcohol y el alto índice de masa corporal.

El reporte también destaca que las políticas de control del tabaco han contribuido a una reducción aproximada de 27% en la prevalencia mundial de consumo desde 2010. También ha habido progreso en cánceres asociados a infecciones, especialmente por vacunación contra el virus del papiloma humano, VPH, y hepatitis B. Sin embargo, la implementación sigue siendo incompleta.

El caso del VPH es ilustrativo, ya que aunque el 85% de los países ha incorporado la vacunación contra VPH en sus programas nacionales de inmunización, la cobertura global de primera dosis en niñas se estima en 31%, lejos del objetivo de 90% para 2030.


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El diagnóstico temprano sigue siendo una brecha crítica

El informe insiste en que detectar antes puede cambiar el pronóstico. En países con mayores recursos, los programas de detección temprana han contribuido a mejorar la supervivencia, especialmente en cáncer de mama, cervicouterino y otros tumores donde existen rutas diagnósticas más consolidadas.

Pero esa capacidad no está distribuida de manera equitativa. La OMS señala que 47% de la población mundial tiene poco o ningún acceso a servicios diagnósticos básicos, lo que puede retrasar la confirmación de cáncer y el inicio del tratamiento.

También hay una brecha entre planificación e implementación. El informe muestra que muchos países tienen planes, guías o programas en papel, pero no siempre cuentan con financiamiento, personal suficiente, infraestructura diagnóstica, medicamentos disponibles o sistemas de derivación efectivos.

Más casos en personas mayores y señales en adultos jóvenes

El aumento proyectado de cáncer se explica en parte por crecimiento poblacional y envejecimiento. El informe señala que las personas de 65 años o más representaron 53% de los 20,6 millones de casos diagnosticados en 2024.

Sin embargo, la OMS también advierte tendencias que requieren vigilancia en adultos jóvenes. Entre 1990 y 2019, la incidencia global de cáncer de inicio temprano en menores de 50 años aumentó 79,1%. El informe aclara que algunos aumentos pueden relacionarse con mayor detección o sobrediagnóstico en determinados tumores, pero en otros casos se investigan factores como obesidad, inactividad física, alimentación, ambiente, microbioma y cambios a lo largo de la vida.

Este dato no significa que cada persona joven esté en alto riesgo, pero sí muestra la importancia de registros de cáncer sólidos, vigilancia epidemiológica y revisión de estrategias preventivas según edad y tipo de tumor.

El acceso al tratamiento sigue siendo desigual

El reporte describe brechas relevantes en cirugía, radioterapia, medicamentos oncológicos, cuidados paliativos, rehabilitación y seguimiento después del tratamiento.

En radioterapia, por ejemplo, 23 países de ingresos bajos y medios no cuentan con instalaciones de radiación. En medicamentos oncológicos, la disponibilidad hospitalaria reportada en países de bajos ingresos y de ingresos medio-bajos varía entre 9% y 54%, frente a 68% a 94% en países de altos ingresos.

La OMS también destaca una brecha fuerte en cuidados paliativos. Alrededor de 73 millones de personas necesitan cuidados paliativos cada año, pero solo 14% los recibe.

Este punto es especialmente importante porque el informe propone valorar el cuidado tanto como la curación. Muchas personas vivirán con cáncer, con secuelas del tratamiento o con necesidades de apoyo prolongado. Por eso, la agenda oncológica no puede reducirse solo a terapias nuevas o tecnología de alto costo.

El costo del cáncer también golpea a las familias

La OMS señala que aproximadamente la mitad de los pacientes y sus familias enfrenta gastos catastróficos asociados al cáncer. Incluso en países con cobertura universal, los costos indirectos pueden ser muy altos: pérdida de empleo, reducción de ingresos, traslados, alojamiento, cuidados infantiles o tiempo de cuidadores.

El informe estima que la carga económica global del cáncer entre 2020 y 2050 equivale a una especie de “impuesto anual” cercano al 0,55% del producto interno bruto mundial.

Dicho de forma simple, el cáncer no solo tensiona hospitales. También tensiona hogares. Cuando una familia debe financiar traslados, ausencias laborales, medicamentos, cuidados y acompañamiento, el impacto puede prolongarse mucho más allá del tratamiento.

Lo que la OMS propone

El informe plantea que el principal problema ya no es la falta de conocimiento, sino la distancia entre lo que se sabe y lo que realmente se implementa. La OMS resume el camino en tres grandes cambios: mejores capacidades, mejores protecciones y mejor valor.

Esto significa fortalecer los sistemas de salud, integrar el control del cáncer en la cobertura universal, incluir a personas con experiencia vivida en la toma de decisiones, reforzar prevención comunitaria, mejorar protección social, transparentar datos y orientar la innovación hacia resultados clínicamente relevantes.

La OMS también advierte un desequilibrio en la forma en que se invierte en cáncer. Muchas terapias nuevas y tecnologías de alto costo reciben gran atención, pero no siempre entregan beneficios proporcionales. Al mismo tiempo, prevención, diagnóstico temprano, rehabilitación, cuidados paliativos, apoyo psicosocial y fuerza laboral siguen insuficientemente financiados.

La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.

Este artículo se elaboró en base al Global status report on cancer 2026 de la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer.

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