
Un nuevo estudio de Fundación Todo Mejora advierte que las juventudes LGBT+ en Chile enfrentan mayores niveles de discriminación, violencia y malestar psicológico que sus pares heterocisgénero (alguien cuya identidad de género coincide con el sexo que se le asignó al nacer y que se siente atraída hacia personas del sexo opuesto), con indicadores especialmente críticos en personas trans.
La investigación, titulada “Polivictimización y Salud Mental en Juventudes LGBT+ en Chile”, integra datos de la 11.ª Encuesta Nacional de Juventudes 2025 y registros del Programa Hora Segura, servicio de orientación y contención de Fundación Todo Mejora. Su objetivo fue analizar experiencias de discriminación, violencia y salud mental en personas jóvenes de la diversidad sexual y de género.
El estudio apunta a que las brechas observadas deben comprenderse en relación con experiencias persistentes de discriminación, violencia, exclusión social y falta de entornos seguros.
Discriminación en la vida cotidiana
Uno de los hallazgos centrales es que el 71,0% de las juventudes LGBT+ reportó haber vivido discriminación, frente al 54,9% de la población heterocisgénero. En personas trans, esta cifra aumenta a 81,7%, lo que las sitúa como el grupo más afectado.
El informe muestra que estas experiencias no ocurren en un solo lugar y pueden darse en la familia, los espacios educativos, la calle, el trabajo, las redes sociales o instituciones. En el caso de jóvenes LGBT+, los establecimientos educacionales aparecen como uno de los principales contextos de discriminación.
El 71,0% de las juventudes LGBT+ reportó haber vivido discriminación, frente al 54,9% de la población heterocisgénero
Este dato es relevante porque la adolescencia y la juventud son etapas claves para la construcción de identidad, vínculos, autoestima y proyectos de vida. En consecuencia, cuando los espacios que deberían proteger se transforman en lugares de rechazo, el impacto puede extenderse más allá del episodio puntual.
Violencia psicológica, física, sexual y digital
La investigación también identificó mayores niveles de violencia en juventudes LGBT+ en todas las dimensiones analizadas. En esta línea, según el informe, el 61,4% reportó violencia psicológica, el 47% violencia física, el 44,5% violencia sexual y el 44,2% violencia digital.
Como se evidencia, la violencia psicológica aparece como la más frecuente y en el caso de personas trans y no binarias, el estudio reporta que alcanza al 75,0%, es decir, tres de cada cuatro personas de este grupo habrían vivido ese tipo de experiencia.
El informe también destaca que los contextos familiares y educativos aparecen como espacios especialmente relevantes. En este sentido, la familia concentra una proporción importante de violencia psicológica, mientras que los lugares de estudio figuran entre los principales escenarios de violencia física.
Qué es la polivictimización
El concepto de polivictimización ayuda a entender una dimensión más compleja del problema e implica el estar expuesto/a a múltiples formas de violencia a lo largo de la vida.
De acuerdo con el estudio, el 48,3% de las juventudes LGBT+ presentó antecedentes de polivictimización, frente al 27,8% de sus pares heterocisgénero.
En personas trans, el indicador es todavía más alto: el 69,1% presentó antecedentes de polivictimización. Esto significa que muchas juventudes no enfrentan solo una forma de maltrato, sino experiencias acumuladas de exclusión, discriminación, agresión o rechazo en distintos espacios de su vida.
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Salud mental e ideación suicida
El estudio también analizó indicadores de salud mental mediante la escala PHQ-4, una herramienta breve que permite pesquisar sintomatología ansiosa y depresiva.
Los resultados muestran que el 45,7% de las juventudes LGBT+ reportó sintomatología ansiosa durante las últimas dos semanas, mientras que el 44,3% presentó sintomatología depresiva. En población heterocisgénero, ambos indicadores llegaron al 25,5%.
La investigación también reporta que el 41,1% de las juventudes LGBT+ declaró ideación suicida, frente al 21,8% de la población heterocisgénero. En personas trans y no binarias, esta cifra alcanzó el 59,2%.
Estos datos demuestran es que la exposición reiterada a discriminación, violencia, rechazo, miedo y falta de apoyo puede afectar gravemente el bienestar emocional.
El 41,1% de las juventudes LGBT+ declaró ideación suicida, frente al 21,8% de la población heterocisgénero
El rol de los espacios seguros
Junto con describir los riesgos, el informe también destaca la importancia de los espacios de apoyo especializados. En esta línea, el Programa Hora Segura de la Fundación Todo Mejora aparece como una fuente de contención para niñeces, adolescencias y juventudes LGBT+ o en proceso de exploración de su identidad, especialmente cuando no encuentran apoyo suficiente en la familia, el colegio o la comunidad.
Estos espacios pueden cumplir un rol protector porque ofrecen escucha, orientación, validación identitaria y apoyo emocional. Para muchas personas jóvenes, contar con un lugar donde hablar sin miedo a ser juzgadas puede marcar una diferencia importante.
El informe también plantea la necesidad de fortalecer entornos familiares más protectores, comunidades educativas inclusivas, servicios de salud mental culturalmente competentes y políticas públicas basadas en evidencia.
Una mirada de salud pública
Las cifras del estudio muestran que la violencia y la discriminación no son solo problemas sociales o culturales sino también son asuntos de salud pública.
Cuando una persona joven vive rechazo en su familia, hostigamiento en el colegio, violencia en espacios digitales o temor a expresar su identidad, su salud mental puede verse afectada y si esas experiencias se repiten y se acumulan, el riesgo aumenta.
Por eso, el desafío es construir entornos que reduzcan el daño, es decir, familias que acompañen, colegios que actúen frente a la discriminación, servicios de salud preparados, comunidades más seguras y políticas públicas que reconozcan la diversidad.
Si una persona está atravesando una crisis de salud mental o tiene pensamientos suicidas, es importante pedir ayuda de inmediato. En Chile, la Línea de Prevención del Suicidio *4141, del Minsal, entrega apoyo gratuito y confidencial desde celulares, todos los días, las 24 horas. También se puede acudir a un servicio de urgencia o pedir apoyo a una persona adulta de confianza. Y por supuesto, a través de Hora Segura (horario disponible variable).
Este artículo se basó en las siguientes fuentes de información:
- Fundación Todo Mejora. Informe: Polivictimización y Salud Mental en Juventudes LGBT+ en Chile.
- Fundación Todo Mejora. Comunicado de prensa del estudio sobre violencia y salud mental en juventudes LGBT+.
- Ministerio de Salud de Chile. Información sobre Línea de Prevención del Suicidio *4141.
La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.







