El EMPA necesita pasar de la cobertura al impacto preventivo

Profesional de salud revisa resultados preventivos con un paciente adulto en una consulta de atención primaria.
El EMPA permite detectar factores de riesgo y enfermedades en etapas tempranas, siempre que exista seguimiento oportuno.

El reciente estudio de la P. Universidad Católica y Fundación Ancora UC sobre el Examen de Medicina Preventiva del Adulto, conocido como EMPA, evidencia que Chile cuenta con una herramienta valiosa para la prevención en atención primaria, pero su impacto real está siendo limitado por brechas operativas que deben ser corregidas.

El EMPA está diseñado para detectar precozmente enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión en personas sin síntomas, además de apoyar la pesquisa de patologías relevantes como cáncer de mama o cáncer cérvicouterino. En esa lógica, su valor sanitario es evidente, ya que permite identificar riesgos antes de que se transformen en enfermedades avanzadas o en complicaciones que deterioran la calidad de vida de las personas.

Sin embargo, el estudio analizó una cohorte de 36.000 pacientes durante 2024 y detectó que solo el 15% completó todo el proceso del EMPA, mientras que el 85% se quedó en la consulta inicial. En otras palabras, la puerta de entrada existe, pero la continuidad diagnóstica en la mayoría d elos casos no se cumple.

Este hallazgo es especialmente relevante porque el EMPA, en su sentido sanitario, está pensado en una lógica de cascada diagnóstica, es decir, evaluación inicial, derivación a exámenes complementarios, confirmación de sospechas y activación oportuna de controles y tratamientos cuando corresponda. Si esa secuencia se interrumpe, el sistema puede registrar actividad, pero no necesariamente producir mejores resultados en salud y tampoco cumple su propósito.

La oportunidad es relevar el EMPA como herramienta estratégica de la atención primaria, lo que permitiría mejorar la prevención y orientar mejor los recursos públicos. Esto es clave porque los recursos en salud siempre son escasos y porque, desde el punto de vista clínico y financiero, es más eficiente pesquisar y tratar tempranamente una enfermedad que enfrentarla cuando ya ha avanzado y requiere intervenciones más complejas.

Desde el punto de vista clínico y financiero, es más eficiente pesquisar y tratar tempranamente una enfermedad que enfrentarla cuando ya ha avanzado

La Superintendencia de Salud explica que el EMPA se trata de una evaluación periódica, voluntaria y gratuita, incorporada en las prestaciones AUGE-GES, cuyo propósito es detectar oportunamente enfermedades de alta ocurrencia para actuar mediante control y tratamiento. Asimismo, el Ministerio de Salud destaca que la prevención secundaria busca identificar personas asintomáticas en etapas tempranas, cuando la respuesta al tratamiento puede ser significativamente mejor que cuando la enfermedad ya produce síntomas.

Por ello, las recomendaciones del estudio deberían ser consideradas con sentido práctico. No basta con aumentar el número de EMPA realizados si el proceso posterior no asegura continuidad. El indicador relevante no puede limitarse a la primera consulta, porque la prevención efectiva exige confirmar diagnósticos, contactar oportunamente a las personas, reducir barreras de asistencia y acompañar la trayectoria completa del paciente.

Una política pública madura no solo crea programas, también revisa sus resultados, corrige sus incentivos y ajusta su operación cuando la evidencia muestra que algo no está logrando el efecto esperado. En ese sentido, el EMPA puede y debe ser una herramienta clave para una salud primaria más preventiva, más eficiente y más cercana a las personas.


Este editorial expresa la posición institucional de Salud al Día sobre un tema de interés público vinculado a salud, bienestar o prevención. Su propósito es aportar análisis y contexto para una conversación sanitaria informada.

La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.

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