Hospitales públicos: la urgencia de modernizar su gobernanza y gestión

Documentos de gestión hospitalaria frente a un hospital público moderno, representando gobernanza y administración en salud

Mejorar la salud pública no depende únicamente de mayores recursos o nuevas reformas legales. También exige transformar la forma en que se gobiernan los hospitales, incorporando estructuras de gestión más modernas, profesionales y orientadas a resultados.

Una sola observación al respecto. Si lo vemos en cuanto a los desafíos y buenas prácticas que se debe incorporar, hablamos de mejoras en la resolución clínica en términos de atenciones, cirugías, y por supuesto, en cuanto a listas de espera.

También debemos lograr acreditación con mayores resultados, con mejoras en estándares de calidad y seguridad, así como mejoras en satisfacción de pacientes alcanzando resultados que hoy vemos en mutuales y clínicas. Y por supuesto, gestionar los déficit financieros, mal llamados deudas hospitalarias. La idea es que podamos cumplir con los presupuestos optimizando la gestión y el servicio.

En Chile, el debate sobre la salud pública se ha concentrado durante años en el financiamiento del sistema, las listas de espera o la falta de especialistas. Sin embargo, existe un factor estructural que rara vez ocupa el centro de la discusión y que resulta igualmente determinante para el desempeño del sistema: la calidad de la gestión y la gobernanza de los hospitales públicos.

La experiencia internacional demuestra que los resultados de los sistemas de salud no dependen únicamente del nivel de recursos disponibles, sino también de la capacidad de sus instituciones para gestionarlos adecuadamente. Hospitales con estructuras de gobernanza claras, liderazgo profesional y mecanismos efectivos de rendición de cuentas tienden a obtener mejores resultados clínicos, operacionales y financieros.

Durante la última década Chile ha realizado uno de los mayores esfuerzos de inversión en infraestructura hospitalaria de su historia. El plan nacional de inversiones contempla la construcción o reposición de 57 hospitales en el país, muchos de los cuales ya han sido entregados y otros se encuentran en distintas etapas de desarrollo. Actualmente, 36 hospitales están en construcción, combinando proyectos ejecutados bajo el modelo tradicional de inversión pública y otros desarrollados mediante concesiones público-privadas, que representan alrededor de 20 establecimientos dentro de ese total.

Este esfuerzo demuestra que el país ha avanzado de manera significativa en la expansión y modernización de su red hospitalaria. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que la infraestructura por sí sola no garantiza mejores resultados sanitarios. En diversos países europeos, como el Reino Unido o España, los hospitales públicos operan bajo esquemas de gobernanza institucional que incorporan directorios profesionales responsables de la estrategia, la supervisión de la gestión y la evaluación de resultados clínicos y financieros.

Estos modelos no buscan privatizar la salud ni debilitar el rol del Estado. Por el contrario, buscan fortalecer la gestión pública mediante estructuras institucionales más profesionales, que permiten separar adecuadamente las funciones de la autoridad sanitaria, la conducción estratégica de las organizaciones y la gestión ejecutiva de los hospitales.

En Chile, en cambio, muchos hospitales continúan operando bajo esquemas de gestión altamente centralizados y expuestos a ciclos administrativos o políticos que dificultan la continuidad de proyectos clínicos, tecnológicos o de infraestructura. Esta realidad limita la planificación de largo plazo, reduce los espacios para la innovación y afecta directamente la eficiencia del sistema.

El contexto sanitario de las próximas décadas hará aún más evidente la necesidad de fortalecer la gestión hospitalaria. El envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y el acelerado desarrollo de nuevas tecnologías médicas ejercerán una presión creciente sobre los sistemas de salud en todo el mundo.

En este escenario, resulta pertinente abrir un debate sobre la conveniencia de avanzar hacia directorios hospitalarios con funciones de gobierno corporativo, integrados por profesionales con experiencia en gestión sanitaria, finanzas, innovación y políticas públicas. Estas instancias podrían contribuir a fortalecer la conducción estratégica de los establecimientos, supervisar el cumplimiento de metas clínicas y financieras y asegurar mayor continuidad en los procesos de modernización hospitalaria, siempre dentro del marco de la política sanitaria definida por la autoridad pública.

La discusión sobre el futuro de la salud pública en Chile no puede seguir reduciéndose únicamente al debate sobre recursos o cobertura. La forma en que se gobiernan las instituciones de salud es tan importante como los recursos que se destinan a ellas.

Por ello, resulta fundamental que la nueva administración aborde este desafío con un sano sentido de urgencia, impulsando reformas que permitan modernizar la gobernanza hospitalaria, fortalecer la gestión y asegurar mayor continuidad en las políticas institucionales.

Chile ha hecho un gran esfuerzo en construir hospitales. El próximo paso es asegurar que estén bien gobernados.

Autor

Santiago Venegas Diaz
Ingeniero civil industrial, especialista en gestión hospitalaria e infraestructura sanitaria.
Gerente General Clínica Oftalmológica Pasteur.


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Este contenido tiene fines informativos y de reflexión, y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.

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