Especialistas advierten que más del 50 % de los escolares en Chile presenta exceso de peso. Según los médicos, realizar controles médicos preventivos y actividad física regular son claves para detectar factores de riesgo cardiometabólico desde la infancia.

Llegó marzo y el inicio del año escolar. Miles de niños y niñas cambiaron las vacaciones de verano, los helados y las palmeras en la playa por las salas de clase y una alimentación más saludable, lo que es clave para un aspecto que está fuera de la conversación de las familias ya que, debido a la mala alimentación, entre otros factores, Chile presenta uno de los perfiles de riesgo cardiometabólico infantil más altos de América Latina.
En nuestro país, según el Mapa Nutricional 2025 de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), más de la mitad de los escolares evaluados en Chile presenta malnutrición por exceso, lo que significa un aumento del 50,9% al 51,7% en comparación con el año anterior.
Más de la mitad de los niños y niñas en edad escolar del país tiene exceso de peso y uno de cada cuatro niños es obeso
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Es decir, más de la mitad de los niños y niñas en edad escolar del país tiene exceso de peso y uno de cada cuatro niños es obeso, escenario que aumenta significativamente el riesgo cardiovascular futuro y hace que sea imprescindible realizarles exámenes preventivos, lo que se transforma en una herramienta clave para detectar tempranamente factores de riesgo que pueden afectar la salud y el desarrollo de los menores.
Este escenario confirma un entorno epidemiológico que favorece el desarrollo temprano de enfermedades cardiovasculares y metabólicas en niños y niñas, en un país donde además 63 % de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad, según informes de FAO y OPS.
Así lo explica el doctor Ricardo Quezada Infante, especialista en Medicina de Urgencias y director médico de Wiclinic, red de centros médicos de atención de urgencia sin riesgo vital que ofrece atención integral, ágil y sin necesidad de reserva de hora. El especialista señala que es fundamental que los estudiantes retomen de manera regular la actividad física, ya que “ayuda a reducir la probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas que hoy aparecen cada vez más temprano, como la obesidad, la hipertensión o la diabetes tipo 2”.
Sin embargo, enfatiza que la práctica deportiva debe ir acompañada de controles médicos y exámenes preventivos periódicos “Estos permiten evaluar el estado de salud general del niño, detectar precozmente factores de riesgo cardiovasculares, problemas metabólicos o alteraciones del crecimiento, y orientar adecuadamente la intensidad de la actividad física”, explica. “En salud de los niños la prevención es fundamental: cuando identificamos estos riesgos a tiempo podemos intervenir antes de que se transformen en enfermedades, promoviendo así un desarrollo más sano y una mejor calidad de vida a largo plazo”, afirma el especialista.
En la misma línea, la doctora María José Guzmán, médico de Wiclinic, explica que “una de las ventajas adicionales que tienen los exámenes preventivos es específicamente la detección temprana de problemas que pueden afectar el aprendizaje y el desarrollo escolar, porque podemos evidenciar alteraciones visuales, auditivas, anemias, etcétera. Estas condiciones pueden impactar en la concentración, el rendimiento escolar y la interacción social del niño, y, si no se detectan a tiempo, pueden transformarse en dificultades más complejas en etapas posteriores”, afirma la especialista.
Esta nota se basó en un Comunicado de Prensa difundido por Wiclinic
La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.


