Vocación y Ciencia: 
El Camino de la Dra. Daniela Verbal en la Oncopediatría Chilena

Perfil oficial de la Dra. Daniela Verbal Cornejo, especialista en oncología infantil
«No hay culpables en el cáncer infantil», enfatiza la Dra. Verbal

En el mundo de la medicina, pocas especialidades cargan con tantos estigmas y miedos como la oncología infantil. Para el observador externo, el pabellón de oncología puede parecer un lugar de tristezas. Sin embargo, para quienes lo habitan (médicos, familias y, sobre todo, los pequeños pacientes) es un espacio de resiliencia, donde la vida se defiende con una fuerza que desafía la estadística.

Conversamos con la Dra. Daniela Verbal Cornejo, oncopediatra, cuya trayectoria desde la Universidad de Concepción hasta los principales centros de referencia nacional en Santiago, refleja no solo excelencia académica, sino una entrega humana que enaltece lo que significa ser médico hoy en Chile.

El Despertar de una Vocación

La historia de la Dra. Verbal con la oncología no comenzó como un amor a primera vista, sino como un respeto profundo, casi temeroso. Al igual que para muchos estudiantes de medicina, la carga emocional de la especialidad parecía, en un principio, una barrera muy compleja de superar.

¿Dónde realizaste tus estudios de medicina y en qué momento decidiste orientar tu carrera hacia la oncología pediátrica?

“Estudié medicina en la Universidad de Concepción. Ingresé a la carrera queriendo ser pediatra”, recuerda la doctora. “Luego, al entrar a la especialidad de pediatría, lo primero que descarté como subespecialidad fue oncología pediátrica, por lo emocionalmente exigente de esa área”.

Sin embargo, el destino y la vocación terminaron por derribar ese «nunca». Durante su último año de formación como Pediatra, la complejidad biológica del cáncer infantil empezó a motivarla tanto como el desafío humano que representaba. “En tercero de pediatría me percaté de que la oncología, no solo del punto de vista humano, sino como área de estudio en torno, por ejemplo a la biología tumoral, eran muy, muy interesantes. Encuentro que es un tema fascinante”.

Esta decisión fue sellada por una serie de coincidencias que ella hoy lee como señales. “Siempre llegaban en mis turnos los pacientes nuevos que venían con una leucemia o algún tumor sólido. Me tocaba recibirlos por pura casualidad. Por lo tanto, me vi empujada a estudiar más de estos temas, más bien por el azar”.

“Yo no trabajaría en ningún otro lugar, me siento muy afortunada y no cambiaría este trabajo por nada”

El Rigor de la Formación

Convertirse en oncopediatra en Chile no es un reto intelectual, pero a la vez una carrera de obstáculos administrativos y financieros que requiere una buena dosis de voluntarismo.

La oncopediatría es una subespecialidad de alta complejidad. ¿Cómo fue tu proceso de formación y especialización?

La Dra. Verbal describe un proceso que dista mucho de ser sencillo. A pesar de que Chile necesita urgentemente estos profesionales, el camino es complejo. “Tuve que postular tres veces para hacer la subespecialidad”, relata con sinceridad. “Son procesos largos, en los que hay que hacer entrevistas, en mi caso en la Universidad de Chile. Además hay que postular para el financiamiento a través del Servicio de Salud. Y ese financiamiento era complicado de obtener”.

Tras años de perseverancia, su paso por el Hospital Calvo Mackenna en Santiago confirmó su vocación: estaba en el lugar correcto. “Llegar ahí fue confirmar que este era el camino que tenía que seguir. Y al regresar a Concepción al Hospital Clínico Regional de Concepción, no me queda duda de que esto era lo que tenía que hacer”.

El Equipo como Familia

Uno de los pilares que sostiene a la Dra. Verbal es la red de apoyo que ha encontrado en su entorno laboral. En una especialidad donde se enfrentan las noticias más difíciles, el médico no puede ser una isla.

¿En lo personal, cómo manejas la carga emocional que implica esta especialidad?

“Es inevitable no involucrarse, no tener sentimientos con respecto a lo que va pasando con los niños y niñas, tanto sean buenos resultados como malos”, reflexiona. “La verdad a mí no me gustaría no involucrarme. Pero claro, hay que encontrar una línea entre involucrarse emocionalmente y también que no afecte en el día a día”.

Para ella, el secreto reside en el colectivo. “Mi equipo en el hospital es maravilloso. Vivenciamos los triunfos, los éxitos de los niños, y las penas juntos. Nos apoyamos entre nosotros”. Incluso describe la existencia de ciertos procesos simbólicos para cerrar los episodios más dolorosos, algo fundamental para mantener la salud mental del equipo y seguir brindando atención de calidad.

Los Pequeños Maestros

Si algo ha transformado la visión de mundo de la Dra. Daniela Verbal, es el contacto diario con la infancia que hace frente a la enfermedad. Los niños, nos dice, viven el presente de una forma que los adultos hemos olvidado.

Dra. Daniela Verbal Cornejo atendiendo con calidez a un niño en tratamiento oncológico en un hospital de Chile.
La dimensión humana es clave en la oncopediatría

¿Qué has aprendido de los niños respecto de cómo enfrentar un diagnóstico tan difícil?

“Los niños son increíbles, son maravillosos, ellos enfrentan la vida de una forma muy distinta a cómo lo hace un adulto. Tienen una capacidad para adaptarse y para ver el lado positivo de las cosas, de un modo que los adultos no podemos tener”, explica con emoción.

La doctora relata escenas que parecen sacadas de un libro de cuentos, pero que son su realidad cotidiana: “Van a administrarse sus quimioterapias y están jugando, saltando, pintando, bailan, cantan… ven la quimioterapia como fuente de superpoderes”. Esta capacidad de encontrar felicidad en medio de la adversidad es lo que la doctora define como un «privilegio» de vivenciar.

Un Sistema de Clase Mundial

A menudo somos críticos con nuestra realidad sanitaria, pero en el área del cáncer infantil, Chile es un referente regional. En este sentido, la Dra. Verbal pone en perspectiva los logros del sistema público.

¿Cómo ha evolucionado el tratamiento del cáncer infantil en las últimas dos o tres décadas?

“El cáncer infantil en nuestro país, afortunadamente, tiene buen pronóstico. La sobrevida, en general, en nuestro país, para el cáncer infantil es sobre el 80%”, destaca. Este éxito se debe en gran medida al PINDA (Programa Nacional del Cáncer Infantil) y a la cobertura GES. “Nuestros pacientes no tienen que preocuparse del pago… tienen garantizado y de forma gratuita el acceso a las herramientas diagnósticas, terapéuticas e incluso al seguimiento”.

Sin embargo, no oculta los desafíos. El acceso a inmunoterapias y fármacos de alto costo sigue siendo una brecha dolorosa. “Sabemos que existen los fármacos avanzados, pero no tenemos acceso a todos… hay precios que son inalcanzables para la gran mayoría de familias chilenas”, comenta respecto a los nuevos tratamientos para tumores sólidos.

“No hay nada que hicieron o dejaron de hacer que provocó el cáncer en su hijo”

El Valor del Diagnóstico Precoz

Dado que el cáncer infantil no es prevenible mediante hábitos (a diferencia del cáncer en adultos), el foco debe estar en la detección temprana.

¿Existen señales de alerta que madres y padres deberían conocer sin caer en alarmismo?

La Dra. Verbal es muy didáctica en los signos que deben motivar una consulta médica:

  • Fiebre persistente sin causa infecciosa evidente.
  • Palidez marcada, fatiga o aparición de hematomas sin golpes previos.
  • Dolor óseo que llega a despertar al niño por la noche.
  • Dolor de cabeza progresivo, especialmente si se asocia a vómitos explosivos.
  • Masas o bultos palpables en cuello o abdomen, particularmente si no duelen.

“Es mejor consultar o derivar de más que de menos, ya que el diagnóstico precoz es importante para iniciar un tratamiento oportuno y lograr mejorar el pronóstico”, enfatiza.

Un Mensaje de Esperanza

Al cerrar la entrevista, la doctora se refiere a las familias que reciben la noticia que nadie quiere escuchar.

“Lo principal es que no hay culpables”, dice con claridad. “No hay nada que hicieron o dejaron de hacer que provocó el cáncer en su hijo. Si bien es una noticia que nadie quiere recibir, tenemos la fortuna de contar con tratamientos que pueden salvar a la mayoría de las y los pacientes infantiles de cáncer”.

Para la Dra. Daniela Verbal Cornejo, su profesión no es solo una carrera, es una elección de vida que reafirma cada mañana al ver una sonrisa en los pasillos del hospital. “Yo no trabajaría en ningún otro lugar, me siento muy afortunada y no cambiaría este trabajo por nada”.

En sus palabras, queda claro que en la oncopediatría chilena, si bien hay ciencia de vanguardia y protocolos avanzados, lo que realmente cura es esa mezcla indisoluble de “superpoderes infantiles”, equipos que se vuelven familia y médicos que, como ella, decidieron que llevar esperanza a los más pequeños.


La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.


Suscríbete a Salud al Día

Recibirás un correo para confirmar tu suscripción.

Scroll al inicio