Primera córnea bioimpresa en 3D restaura visión y abre una nueva etapa en oftalmología

Profesional de oftalmología revisando una imagen digital de córnea como referencia a bioimpresión 3D y trasplante corneal
La primera córnea bioimpresa en 3D implantada en una persona abre una línea de investigación frente a la escasez de tejido corneal donado.

Un equipo del Rambam Health Care Campus, en Haifa, Israel, informó la realización del primer trasplante humano de una córnea biofabricada en 3D a partir de células corneales humanas cultivadas en laboratorio.

Según el centro médico, el procedimiento se realizó a fines de octubre de 2025 en una paciente que estaba legalmente ciega en el ojo tratado. El implante fue desarrollado por la empresa de medicina regenerativa Precise Bio y forma parte de un ensayo clínico de Fase 1, orientado a evaluar seguridad y tolerabilidad en pacientes con enfermedad endotelial corneal.

La noticia es relevante porque apunta a resolver la escasez de córneas disponibles para trasplante. Un estudio global publicado en JAMA Ophthalmology estimó que existen 12,7 millones de personas esperando un trasplante de córnea y que, a nivel mundial, solo se cubre cerca de una de cada 70 necesidades.

Qué es la córnea y por qué puede requerir trasplante

La córnea es la superficie transparente ubicada en la parte anterior del ojo. Permite el paso de la luz y cumple una función clave en el enfoque de las imágenes. Cuando se daña, pierde transparencia o se deforma, la visión puede volverse borrosa, distorsionada o insuficiente para actividades cotidianas.

En algunos casos, cuando el daño corneal es severo y otros tratamientos no logran recuperar una visión útil, el trasplante de córnea puede ser una alternativa. Tradicionalmente, este procedimiento depende de tejido obtenido de donantes fallecidos, preparado y controlado por bancos de ojos.

Ese modelo ha permitido recuperar visión a muchas personas, pero tiene la limitación de que la disponibilidad de tejido donado no alcanza para cubrir la demanda global. Por eso, la bioingeniería corneal se investiga como una posible vía complementaria, no como reemplazo inmediato de los trasplantes convencionales.

Cómo se fabricó la córnea bioimpresa

De acuerdo con Rambam, la córnea implantada fue creada en laboratorio a partir de células humanas cultivadas, en lugar de utilizar directamente tejido donante completo. El centro informó que, en este caso, una córnea de un donante fallecido sano fue cultivada en laboratorio para generar e imprimir cientos de implantes adicionales. La nota institucional habla de 300 implantes creados a partir de una sola córnea donante.

El desarrollo combina biología celular, biomateriales e impresión 3D. La empresa Precise Bio señaló que su candidato PB-001 es un implante corneal bioimpreso diseñado para replicar propiedades ópticas y biomecánicas de la córnea natural, mediante una estructura transparente y en capas.

La información institucional del Rambam enfatiza que el proceso es resultado de cerca de una década de investigación y que el objetivo es escalar la producción de tejido corneal manteniendo controles de calidad y estándares regulatorios.

Un ensayo temprano, no una terapia disponible para todos

Es importante señalar que se trata de una innovación en investigación clínica temprana. La cirugía forma parte de un ensayo de Fase 1, cuyo propósito principal es evaluar seguridad y tolerabilidad, no demostrar todavía eficacia masiva ni disponibilidad general.

ClinicalTrials.gov describe el estudio como un ensayo de Fase 1, sin grupo placebo, orientado a personas con edema corneal causado por distrofia endotelial de Fuchs o queratopatía bullosa pseudofáquica que requieren queratoplastia endotelial.

Precise Bio informó posteriormente que otros dos pacientes también recibieron el implante dentro del mismo estudio y que no se habían reportado eventos adversos graves en los tres procedimientos realizados hasta febrero de 2026. Aun así, la propia compañía señala que el ensayo busca completar entre 10 y 15 pacientes y que los resultados principales se esperan más adelante.



Por qué podría cambiar el acceso a trasplantes

Si los resultados clínicos futuros confirman seguridad, tolerancia y eficacia, una córnea bioimpresa podría ayudar a reducir la dependencia exclusiva de tejido donante. Ese sería un cambio relevante para países o regiones donde hay baja disponibilidad de donantes, bancos de ojos insuficientes o largos tiempos de espera.

La encuesta global publicada en JAMA Ophthalmology no solo describió la escasez de córneas; también planteó que se necesitan soluciones alternativas o complementarias, como la bioingeniería corneal.

En ese contexto, la posibilidad de fabricar tejido corneal a partir de células cultivadas abre una línea de investigación con impacto potencial en acceso, estandarización del tejido, logística y planificación de trasplantes. Sin embargo, todavía deben responderse preguntas clave: cuánto dura el implante, qué resultados visuales se mantienen en el tiempo, qué pacientes podrían beneficiarse más, qué complicaciones podrían aparecer y cuánto costaría implementar la tecnología en distintos sistemas de salud.

La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.

Fuentes utilizadas en este artículo:

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