Día Mundial del Corazón pone el foco en prevenir antes de que aparezcan los síntomas

Persona adulta durante un control preventivo de presión arterial y salud cardiovascular
El Día Mundial del Corazón recuerda la importancia de conocer y controlar factores como hipertensión, colesterol, diabetes, tabaquismo y sedentarismo.

Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha destinada a reforzar la prevención de las enfermedades cardiovasculares y recordar que muchos de sus principales factores de riesgo pueden desarrollarse silenciosamente durante años.

Hipertensión arterial, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo, sobrepeso y obesidad continúan entre los principales factores que aumentan la probabilidad de sufrir un infarto, un accidente cerebrovascular u otras enfermedades cardiovasculares.

A ellos se suman una alimentación poco saludable, el consumo nocivo de alcohol y factores que no pueden modificarse, como la edad y los antecedentes familiares.

“El riesgo cardiovascular no depende de un solo factor, sino de la combinación de varios de ellos a lo largo del tiempo”, explica el Dr. Carlos Fernández, cardiólogo y presidente de la Fundación de la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugia cardiovascular (SOCHICAR), en entrevista con Salud al Día.

La Organización Panamericana de la Salud advierte que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en las Américas, donde provocan más de 2,2 millones de fallecimientos cada año.

Hipertensión, diabetes y sedentarismo siguen siendo desafíos en Chile

El Dr. Fernández señala que Chile presenta una alta prevalencia de varios factores de riesgo cardiovascular. En esta línea, tomando como referencia la última Encuesta Nacional de Salud disponible, el especialista menciona que un 27,6% de las personas adultas presenta hipertensión, un 12,3% diabetes, un 33,3% tabaquismo activo y un 86,7% sedentarismo. Además, la malnutrición por exceso alcanza al 74,2%.

Cabe señalar que estas condiciones no actúan necesariamente de manera aislada, ya que una persona puede presentar simultáneamente hipertensión, exceso de peso, alteraciones del colesterol, tabaquismo u otros factores que, al acumularse, elevan progresivamente su riesgo cardiovascular.

La OPS identifica precisamente la presión arterial elevada, la glucosa alta, las alteraciones de los lípidos, el sobrepeso y la obesidad entre los principales factores intermedios que permiten detectar un mayor riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.

El corazón puede acumular riesgo sin dar señales

Uno de los principales problemas de la prevención cardiovascular es que algunas de las condiciones más relevantes pueden permanecer durante mucho tiempo sin generar síntomas.

“La hipertensión, por ejemplo, suele ser asintomática, al igual que el colesterol elevado. Una persona puede sentirse completamente sana y, sin embargo, estar acumulando riesgo cardiovascular”, explica el Dr. Fernández.

Por lo anterior, la ausencia de dolor, de fatiga o de otros malestares no permite descartar que una persona presente presión arterial elevada, diabetes o alteraciones del colesterol.

Por otra parte, un aspecto clave es que la detección precoz permite intervenir antes de que aparezca daño cardiovascular establecido. Dependiendo de cada persona, esto puede implicar cambios en los hábitos cotidianos, controles periódicos y, cuando corresponde, tratamiento indicado por un profesional de salud.

Cómo proteger el corazón

Parte importante de la prevención cardiovascular depende de conductas sostenidas durante años.

Entre las medidas recomendadas por el Dr. Fernández se encuentran evitar el tabaco, realizar actividad física regularmente, mantener un peso saludable y privilegiar una alimentación equilibrada, con frutas y verduras y menor consumo de sal, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados. También destaca la importancia de moderar el consumo de alcohol y mantener un sueño adecuado.

La OPS coincide en que una alimentación poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el uso nocivo de alcohol constituyen factores conductuales centrales en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

No obstante lo anterior, adoptar hábitos saludables constituye solo una parte de la prevención. “Es fundamental conocer y controlar nuestros principales factores de riesgo: presión arterial, colesterol y glicemia, entre otros”, señala el especialista.

El control periódico recomendado es especialmente relevante porque cuando existe hipertensión, diabetes o colesterol elevado, el mantener los controles y seguir correctamente el tratamiento puede reducir de manera significativa el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.



El foco preventivo

La prevención cardiovascular debería comenzar mucho antes de la aparición de una enfermedad. Al respecto, el Dr. Fernández plantea que los hábitos saludables deben promoverse desde la infancia y adolescencia y que, durante la vida adulta, la presión arterial, el peso, alimentación, actividad física y tabaquismo deberían formar parte de los controles habituales.

En Chile, recuerda el cardiólogo, el Examen de Medicina Preventiva contempla la pesquisa de hipertensión, diabetes, obesidad y tabaquismo desde los 15 años, mientras que la detección de dislipidemias está incorporada desde los 40 años.

Sin embargo, quienes tienen historial familiar de enfermedad cardiovascular precoz o de las patologías asociadas, pueden requerir evaluaciones más tempranas o frecuentes, de acuerdo con su riesgo individual.

Síntomas que pueden indicar una urgencia

Aunque muchos factores de riesgo no producen síntomas, determinadas manifestaciones cardiovasculares sí requieren atención rápida. El Dr. Carlos Fernández advierte que uno de los errores frecuentes es creer que un problema cardíaco necesariamente genera un dolor intenso en el pecho.

«Una molestia o sensación opresiva en el pecho que persiste durante varios minutos, especialmente cuando se acompaña de falta de aire, sudoración, náuseas, mareos o dolor que se extiende hacia brazo, espalda, cuello o mandíbula, requiere evaluación urgente», alerta el especialista.

“Hay presentaciones menos típicas, especialmente en mujeres, personas mayores y pacientes con diabetes, donde puede predominar la falta de aire, fatiga inusual, mareos o incluso presentarse sin dolor de pecho”, señala el cardiólogo.

La OPS también advierte que los síntomas cardiovasculares pueden diferir entre hombres y mujeres y conforme a las condiciones particulares de cada persona.

Para el Dr. Fernández, el Día Mundial del Corazón debería servir para modificar la idea de que la prevención comienza cuando aparece un problema.

“Cuidar el corazón no es algo que debamos comenzar a hacer cuando aparece una enfermedad”, plantea.

Su recomendación es conocer los propios factores de riesgo, controlar presión arterial, colesterol y glicemia, evitar fumar, mantenerse activo, llevar una alimentación saludable y realizar controles preventivos.

La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico o tratamiento indicado por un profesional de la salud.

Fuentes utilizadas en este artículo:

  • Entrevista de Salud al Día al Dr. Carlos Fernández, presidente de la Fundación SOCHICAR.
  • Organización Panamericana de la Salud. Publicaciones sobre salud cardiovascular.
  • Organización Panamericana de la Salud. Número especial HEARTS en las Américas 2026.

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