Fin de la patente de Ozempic abre debate sobre acceso y uso de tratamientos para obesidad

La expiración de la patente de la semaglutida, principio activo de Ozempic, podría facilitar la llegada de versiones más económicas. Especialistas advierten que el acceso debe ir acompañado de uso médico responsable.

Medicamento tipo inyección para diabetes y obesidad en contexto de acceso y precio
El fin de la patente de la semaglutida podría facilitar el acceso a tratamientos para obesidad y diabetes.

El vencimiento de la patente de la semaglutida, medicamento utilizado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, ha generado un fuerte interés a nivel global. Este compuesto, conocido comercialmente como Ozempic y Wegovy, ha sido ampliamente difundido en los últimos años por su eficacia en el control metabólico y la reducción de peso.

En este contexto, la Sociedad Chilena de Obesidad ha señalado que la expiración de la patente abre un nuevo escenario en términos de acceso, pero también plantea desafíos clínicos y regulatorios relevantes.

Un cambio que podría impactar los precios

Uno de los efectos más inmediatos del fin de la patente es la posibilidad de que laboratorios comiencen a producir versiones genéricas o biosimilares del medicamento. Según reportes internacionales difundidos por medios como Reuters y BBC, en países como India ya se están desarrollando alternativas con precios significativamente más bajos, en algunos casos hasta un 80 % inferiores a los originales.

En países como India ya se están desarrollando alternativas con precios significativamente más bajos, en algunos casos hasta un 80 % inferiores a los originales.

Asimismo, estas versiones podrían ampliar el acceso a tratamientos que hasta ahora han estado limitados por su alto costo, especialmente en sistemas de salud donde no existe cobertura amplia para este tipo de terapias. Sin embargo, el impacto en cada país dependerá de factores regulatorios, sanitarios y de mercado.

Implicancias para Chile

En el caso de Chile, la expiración de la patente también tiene efectos potenciales, ya que el país forma parte de los territorios donde se abre la posibilidad de ingreso de nuevas versiones del fármaco.

De acuerdo con la Sociedad Chilena de Obesidad, este escenario podría mejorar el acceso a tratamientos para la obesidad, una condición que afecta a un alto porcentaje de la población y que está asociada a enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión y patologías cardiovasculares.

No obstante, los especialistas advierten que el acceso debe ir acompañado de criterios clínicos claros y supervisión médica, evitando el uso indiscriminado.

El creciente interés por estos medicamentos ha estado acompañado de un aumento en su uso fuera de indicación médica, especialmente con fines estéticos.

Diversos reportes recogidos por The New York Times y otros medios internacionales advierten sobre los riesgos de esta práctica, que puede incluir efectos adversos gastrointestinales, alteraciones metabólicas y complicaciones asociadas a un uso sin seguimiento profesional.

Asimismo, la evidencia clínica señala que estos tratamientos deben ser parte de un abordaje integral que incluya cambios en la alimentación, actividad física y evaluación médica continua. Por lo tanto, su uso no puede entenderse como una solución aislada.

Un escenario que exige regulación y educación

El fin de la patente de la semaglutida marca un punto de inflexión en el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Por una parte, abre oportunidades para mejorar el acceso a terapias efectivas. Por otra, plantea desafíos en términos de regulación, calidad de los medicamentos y uso responsable.

En este contexto, expertos coinciden en que será clave fortalecer la educación en salud y el rol del equipo médico en la indicación y seguimiento de estos tratamientos. Asimismo, las autoridades sanitarias deberán evaluar el ingreso de nuevas alternativas asegurando estándares de calidad y seguridad para la población.

Cabe recalcar, que el uso de medicamentos para la obesidad o la diabetes debe ser siempre evaluado por un profesional de la salud. En esta línea, es importante considerar que cada tratamiento debe ser individualizado, ya que no todas las personas requieren el mismo enfoque, y la automedicación puede generar riesgos evitables.

Sin duda que el vencimiento de la patente de la semaglutida no solo representa un cambio en la industria farmacéutica, sino también una oportunidad para replantear el acceso y uso de tratamientos en salud.


Este artículo se ha basado en información de:

La información publicada es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.

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