– Las 11 personas de diferentes agrupaciones pacientes, acompañaron a los titulares cruzados, en el marco de la conmemoración del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama.

El pasado sábado 12 de octubre, en la previa de su partido por los cuartos de final de la Copa Chile ante La Calera, los jugadores de Universidad Católica ingresaron a la cancha acompañados por pacientes oncológicos de las fundaciones Nuevo Renacer,  Oncoloop y la Asociación Chilena de Agrupaciones Oncológicas (Achago).

Esta es solo una de las actividades que se enmarcan en la conmemoración del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, las que son realizadas gracias al trabajo desarrollado durante todo el año por Cruzados, Laboratorio Roche Chile y Achago, con el objetivo de crear conciencia a nivel país respecto a la importancia de la detección temprana de la enfermedad.

“Como club estamos muy comprometidos en la sensibilización del cáncer de mama. Hemos realizado diferentes acciones como una camiseta especial para nuestro equipo femenino, utilicé como jineta de capitán el pañuelo que utilizó una hincha que superó el cáncer y ahora tener la posibilidad de salir a cancha acompañados de pacientes, nos parece muy bien para aprovechar la vitrina que entrega el fútbol”, afirmó el Capitán de Universidad Católica, José Pedro Fuenzalida.

Por su parte, el gerente general de Laboratorio Roche, Antonio da Silva, indicó que la compañía “está comprometida con desarrollar y apoyar iniciativas de este tipo, que vienen a sumar a la tarea de encontrar soluciones innovadoras a los problemas de salud”.

El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer entre las chilenas. Según las últimas cifras del Ministerio de Salud, 1.367 mujeres fallecieron por este motivo solo en 2012. Las innovaciones en los tratamientos para enfrentar esta enfermedad han sido vitales para asegurar una mayor y mejor sobrevida de las pacientes.

Una investigación de la Unidad de Inteligencia de The Economist

En Chile persisten desafíos para enfrentar la creciente epidemia de cáncer

  • Las enfermedades oncológicas aumentan en el país y en la región, y en la actualidad representan la primera causa de muerte en la población local
  • El Índice de Preparación para el Abordaje del Cáncer (ICP) de América Latina analizó 45 indicadores que permiten saber si los sistemas de salud están listos para adaptarse a esta nueva realidad.
  • Aunque se han producido notables avances en los últimos años, existen áreas de mejora en la dimensión «Políticas y planificación» y en «Infraestructura», una debilidad compartida con el resto de la región.

Ciudad de México, 03 de octubre de 2019 – Aunque Chile ya comenzó a prepararse para enfrentar el crecimiento del cáncer, queda todavía mucho por hacer. Ese es uno de los principales hallazgos de un estudio en 12 países de la región realizado por la Unidad de Inteligencia de The Economist con el apoyo de Roche América Latina.

Las enfermedades oncológicas son la primera causa de muerte en Chile; para 2030 se estima que los casos aumentarán 40% y que crecerán 47% los fallecimientos por esta razón. Tras un exhaustivo análisis de 45 variables involucradas en el control del cáncer, los investigadores concluyeron que están dados los primeros pasos para mejorar la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento del cáncer, pero persisten desafíos que deben abordarse lo antes posible.

En el Índice de Preparación para el Abordaje del Cáncer (ICP, por sus siglas en inglés) de América Latina, realizado además en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, el país se ubicó en tercer lugar a nivel general de respuesta, compartiendo la posición con Uruguay, pero en octava posición en lo que respecta a «Políticas y planificación«, en especial por la falta de investigación en cáncer. También es importante fortalecer la provisión de atención médica, con énfasis en la disponibilidad de servicios y trabajadores de la salud, y en Infraestructura, en lo que respecta a la necesidad de más recursos humanos.

Bruno Nervi, profesor de la Universidad Católica de Chile y uno de los especialistas consultados para el reporte, destacó en el informe que «pese a tener altos ingresos, tenemos un retraso histórico. Contamos con aproximadamente un cuarto de los oncólogos que deberíamos tener», y señaló que «nos llevaría 50 años formar a todos los especialistas que necesitamos. Deberíamos encontrar una manera más rápida de entrenarlos».

Los resultados se presentaron en el marco del evento War On Cancer LATAM 2019, organizado por The Economist Group. Como áreas en común para mejorar el control del cáncer en América Latina, el informe destacó que aunque los Planes Nacionales de Control del Cáncer (PNCC) están evolucionando en la región, es preciso sostenerlos con recursos financieros que aseguren su implementación.

La investigación mostró que existen enormes disparidades en la región, tanto entre como dentro de los países -con marcados contrastes entre las zonas rurales y urbanas, y ricas y pobres, así como según los subsistemas de atención sanitaria (público, privado, etc.).

«Este reporte destaca, entre otros temas fundamentales, cómo la participación de distintos sectores, incluyendo a los pacientes, la ciudadanía, el sector privado y los especialistas, puede mejorar las políticas de control del cáncer», declaró Rolf Hoenger, Area Head, Roche Pharma Latin America, concluyendo que “desde Roche somos conscientes de la importancia de sumar esfuerzos y siempre alentamos la colaboración entre los distintos actores de la salud, ya que la problemática del cáncer no puede resolverse unilateralmente».

El Dr. Nervi coincidió al señalar la necesidad de colaboración entre los sectores público y privado para cerrar la brecha de financiamiento, y sugirió que se implemente «mediante modelos de beneficios fiscales atractivos».

Los programas de prevención, desde medidas contra el tabaquismo y planes de vacunación hasta promoción de hábitos saludables, requieren financiamiento sostenido y monitoreo de resultados. Otra área vital es la de registros del cáncer, que resultaron ser el mejor indicador de políticas y planificación adecuada para el control de la enfermedad: en los países con mejores registros, se observaron mejores resultados; garantizar fondos para su puesta en marcha y funcionamiento es el primer paso para la formulación de políticas públicas acordes a la realidad epidemiológica del país.

El reporte, que se nutrió de entrevistas a especialistas y de un exhaustivo análisis de evidencia científica, también enfatiza que, si bien está creciendo la inversión en salud en la región, no es suficiente. Es preciso priorizar a las poblaciones más vulnerables y utilizar la innovación tecnológica para sortear obstáculos como los que plantean las grandes distancias geográficas, la falta de especialistas en zonas no urbanas y las diferencias culturales.

Los tres dominios analizados fueron:

Políticas y planificación: Medidas que están principalmente en manos de quienes formulan políticas públicas (planes nacionales de control del cáncer; registros de cáncer de base poblacional; investigación oncológica; control del tabaco; estilo de vida y dieta)

Servicios de salud: Actividades para la atención oncológica dentro de los sistemas de salud (vacunación, monitoreo, disponibilidad de servicios de atención; guías de atención clínica; atención centrada en el paciente).

Sistemas de salud y Gobernanza: Medidas de gestión de las políticas de salud que impactan en la atención del cáncer, ya que la problemática no puede abordarse sólo enfocándose en lo oncológico (voluntad política, infraestructura, acción intersectorial).

Estos dominios incluyen desde la existencia de políticas que alientan la actividad física hasta la disponibilidad de cuidados paliativos en el sector público de atención, incluyendo trabajadores de la salud, índice de corrupción y otros indicadores que la literatura recomienda como válidos para evaluar las políticas de control del cáncer.