El jefe de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Santa María asegura que la precisión del resultado permite espaciar los controles y chequeos de las pacientes.

En Chile, el cáncer cervicouterino es el responsable del fallecimiento de dos mujeres al día. Sin embargo, este tipo de cáncer es el único que puede ser prevenible casi en su totalidad si se detecta a tiempo la presencia del Virus del Papiloma Humano, el cual se trasmite por contacto sexual.

En ese contexto, todas las mujeres cercanas a los 25 años o que ya han comenzado su vida sexual, deben realizarse exámenes periódicamente para evitar lesiones que conlleven a un cáncer.

La prueba más conocida es el Papanicolau, examen citológico el cual sirve para detectar lesiones preinvasoras. Pese a que su implementación ha sido útil, la experiencia internacional apunta a la incorporación de otros tipos de test de prevención.

Por ejemplo, el jefe del Servicio de Ginecología, Obstetricia y Neonatología de Clínica Santa María, Dr. Iván Rojas, explica que el test de VPH, es una moderna prueba diagnóstica que permite identificar los genotipos de Virus de Papiloma Humano de alto riesgo, el cual está disponible en este centro de salud, “tiene una mayor sensibilidad que el examen citológico”.

En ese sentido, el especialista puntualiza en que “al tener el test viral negativo (normal) permite espaciar los controles al respecto. La presencia de falsos negativos del Papanicolau (examen normal, existiendo ya la enfermedad) obliga a una mayor frecuencia del examen”.

El test del VPH es una herramienta de tamizaje que identifica a las mujeres que tienen un mayor riesgo de desarrollar un cáncer cervical. Con tan solo una muestra, la cual se obtiene mediante la extracción de células del cuello uterino, proporciona cuatro resultados, por medio de un solo análisis, a través de la tecnología molecular.

Esta moderna prueba ha sido clínicamente validada por el estudio ATHENA, con el fin de identificar los distintos grupos de mayor riesgo y actualmente países en Europa, Norteamérica y Latinoamérica están incorporando progresivamente la prueba molecular en sus programas de tamizaje, ya sea independientemente o asociado al Papanicolau.

Asimismo, en la última actualización de las Guías Clínicas Auge para el Cáncer Cervicouterino en Chile (diciembre de 2015) se sugiere su incorporación como posible herramienta de tamizaje para mujeres con edad de riesgo de este cáncer.

 

¿Qué es el Virus del Papiloma Humano?

El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Se estima que el 80% de las mujeres desarrolla la infección en algún momento de su vida. Sin embargo, aproximadamente el 90% de todas las infecciones se eliminan por el sistema inmunológico; no obstante, un grupo de mujeres puede evolucionar con infección prolongada e incluso desarrollar un cáncer debido a cambios secundarios en las células en el cuello uterino.

Según explica el Dr. Rojas, la infección por este virus “es de alta prevalencia, pero es transitoria. Por eso, desde el punto de vista oncológico, hay que tomar en cuenta a aquellas mujeres que no son capaces de eliminarlo a través de su sistema inmunológico, haciendo la infección persistente”.